martes, 21 de diciembre de 2010

Lesa Humanidad

Viernes, 17 de diciembre de 2010
MEMORIA
Lesa humanidad

Silvia Suppo fue asesinada a puñaladas el 29 de marzo en su negocio de Rafaela. En esa su ciudad natal había sido secuestrada treinta y dos años antes, y luego torturada y violada incontables veces, obligada a abortar, detenida durante 18 meses. Sobreviviente de ese calvario, poco antes de su muerte fue una testigo clave en el juicio oral contra el ex juez federal Víctor Brusa y otros cinco represores, pero la Justicia provincial se negó a tratar el caso como un crimen político y se intentó cerrar la causa como un asesinato en el medio de un robo. Se plantaron pruebas, se señaló a asesinos que se contradicen y se intentó cerrar la causa. Ahora, la Cámara de Rafaela decidió elevar el expediente a la Justicia federal, habilitando a que el crimen sea tratado como un hecho de lesa humanidad.

Por Dahiana Belfiori *
Silvia Suppo tenía 18 años cuando fue secuestrada, el 24 de mayo de 1977. Su pareja, Reinaldo Hattemmer, había sido secuestrado unos meses antes y hoy sigue desaparecido. Eran montoneros, se amaban e imaginaron un futuro juntos en ese mundo posible que pensaron desde la militancia. Tres décadas después y sentada frente a quienes participaron de sus torturas, Silvia denunció con nombre y apellido a quienes participaron de su secuestro, señaló a la policía y a represores de Santa Fe. La detención de Silvia había sido junto a su hermano, Hugo Suppo, y junto a Jorge Destéfani, compañero y años después su pareja (y padre de sus hijos), y se produjo con la participación de la policía local, que estuvo en función hasta hace poco.
Ocho meses después del asesinato de su madre, Andrés Destéfani encuentra muchos puntos en común con la desaparición de Julio López. “Los dos son testigos en causas de lesa humanidad y tanto con la desaparición de López como con el asesinato de Silvia lo que se juega es el deseo de los represores de garantizar su propia impunidad. Aquí no sólo se frenaron causas concretas contra represores, el asesinato y la desaparición actuaron de modo tal que generan miedo para que no se avance en otras causas. Las motivaciones y las consecuencias de los dos hechos para mí son políticas”, explicó.
Hoy, gracias al trabajo y la insistencia de Andrés y su hermana Marina, la causa fue elevada al fuero federal. La apelación se debe principalmente a la declaración del testigo de identidad reservada que vincula el asesinato de Silvia Suppo con represores de la última dictadura militar y las características de la víctima. “Con esta decisión, la Cámara de Rafaela actuó con la responsabilidad que veníamos exigiendo, para garantizarnos a los familiares, al resto de la sociedad y a todos los y las testigos que están en situaciones similares a las que estaba Silvia, que se investigue para terminar con la impunidad.” En este sentido, la decisión de la cámara rafaelina promueve que la causa sea tratada como un hecho de lesa humanidad y no como un delito penal común, como se lo procesaba hasta el momento.
Para el juez Mognaschi, la muerte de Silvia fue un asesinato en ocasión de robo. Las pruebas incluían las autoimplicaciones de los supuestos asesinos, quienes dicen haber cometido el crimen, pero que dejan lugar a muchísimas dudas y que manifiestan sobradas contradicciones e imprecisiones en sus declaraciones. Entre ellas, y la más llamativa y poco creíble, es que los cuchillos hallados con los que se practicaron las nueve puñaladas que tenía el cuerpo no tenían rastros de sangre. Según declaraciones de los imputados, el ataque –que implicaría un forcejeo– se produjo en la parte delantera del negocio (cosa que se contradice con lo hallado en las autopsias, en las que no se evidencian signos de resistencia) y que luego Silvia es arrastrada doce metros hacia el fondo del local. Es inverosímil que en todo ese trayecto no existan rastros de sangre y que Silvia haya conservado en su lugar los anteojos que usaba habitualmente.
Para Andrés está claro que la Justicia, la policía y los demás sectores de poder funcionan de manera casi corporativa en ciudades relativamente chicas como Rafaela, y es difícil que no haya demasiados lazos entre ellos, están muy vinculados entre sí. “A lo que se abocó el juez es a apilar hojas en el expediente, pero a hacer muy poco, mal e incompleto. Esto se demuestra claramente en el tratamiento que se dio sobre el testigo de identidad reservada, en que se intentó más revelar su identidad que corroborar sus dichos, comprometiendo así la seguridad del propio testigo y de nosotros los querellantes”, explicó.
Andrés recuerda a su madre en la lucha, en la valentía de enfrentar la vida todos los días, en el no olvidarse de sus compañeros. Pero sobre todo la recuerda en las pequeñas cosas de la vida cotidiana en las que ella demostraba su entereza, su fuerza y su alegría. “Ella me trasmitió que lo que hiciera lo hiciera con pasión, entregado de lleno a los proyectos que me interesan.”
“Estas situaciones límite a uno le marcan un camino y una responsabilidad, y en ese sentido uno empieza a ver la importancia de tratar de transformar la realidad. Creemos con mi hermana que la mejor manera de hacerlo es a través de la militancia, de la participación, del activismo y tuvimos la suerte de que se conformó un espacio ante este hecho que movilizó espontáneamente a familiares y compañeras y compañeros más cercanos y que luego fue acercando más agrupaciones de Rafaela. Siento que ante este hecho doloroso hay una lucha en la que uno toma la posta, de algún modo es una apertura y un intento de continuar con las ideas y proyectos que tenían nuestros viejos y que nos vincula a ellos desde este otro lugar y actualizando la lucha en el contexto en que vivimos.” La sonrisa de Andrés nos alienta a seguir ese camino.

* Integrante de Enredadera grupo de mujeres y feministas, en el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo
Fuente. Página 12 - Suplemento Las 12.

Marcha por Silvia Suppo a 8 meses de su asesinato

A 8 meses del asesinato de Silvia Suppo, en Rafaela se realizaron nuevas jornadas por la Verdad y la Justicia. Esclarecimiento YA!!!El Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo convocó a diversas actividades en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos y exigiendo el esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo. El 12 de diciembre, a las 19 horas se realizó una nueva movilización en Rafaela, desde el cine Belgrano hasta la Recova Ripamonti, por la Verdad y la Justicia, exigiendo esclarecimiento YA!!!


















Intervención de la Casona de los Pibes por el dia Internacional de los Derechos Humanos
Cambiemos los roles...como te sentis allí? Intervención de la Casona de los Pibes por el dia Internacional de los Derechos Humanos
Intervención del Grupo Enredaderas-Feministas

La memoria está viva. Cuidala

Mural - instalación por Silvia Suppo.
En la semana de los Derechos Humanos organizada por el espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo, nos sumamos a la causa con la colaboración en un Mural - Instalación en el que reprodujimos el esténcil ya conocido de Silvia y unas ilustraciones vegetales Como parte de la propuesta, la gente que participa del espacio aportó plantines para realizar una instalación en la que la frase "La memoria está viva. Cuidala!" es el pie o punto de partida para el accionar de los vecinos. Los plantines permanecerán en el lugar, y quien pase por la vereda podrá llevárselos, regarlos, dejarlos o lo que se le ocurra. Pensamos en las plantas como organismos vivos, que se desarrollan y requieren cuidado, al igual que nuestra memoria. Es nuestro humilde aporte. Gracias a todos los que colaboraron!!! Fue una experiencia muy linda y emotiva!
Luis Acosta






















Viernes 10 de diciembre - La Tropilla Teatro presentó "El Cíclope".

fotografía: Juan Manuel Romero


















Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo - actividades en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos y exigiendo el esclarecimiento inmediato del crimen de Silvia Suppo.



Teatro para el pueblo: El Cíclope
De la censura al grito por Justicia
Los integrantes de La Tropilla Teatro llegaron a Rosario, desde las entrañas del Teatro de los Andes, en Bolivia, con su espectáculo teatral "El Cíclope". Entre las numerosas presentaciones que realizaron, estuvieron en Rafaela, en la movilización para exigir Justicia a 8 meses del brutal asesinato de la testigo en causas de lesa humanidad, Silvia Suppo. Días antes, una función del Cíclope fue suspendida como consecuencia de una carta de lectores del diario La Capital. Porque el arte es social y político, porque incomoda, porque aborrece “las moralinas de mazapán”. Los tres actores del Cíclope le cuentan a enREDando qué imágenes y simbologías se anudan en la trama de esta sátira de la tragedia de Homero. Del Teatro de los Andes, de las entrañas de este lugar que abre sus puertas a la estética de un teatro comprometido con su pueblo, desde Yotala, Bolivia, llega La Tropilla Teatro, y con este trío de actores argentinos, formados gran parte de su carrera en el seno del Teatro de los Andes, la sátira obra teatral “El Cíclope”. Luciano Temperini, Ulises Palacio y Julián Ramaciotti son los artistas que ponen el cuerpo al servicio del arte. Y con él, recorren caminos, algunos con más altura, otros más húmedos. Transitan las calles de los pueblos y las grandes ciudades y acercan, con la puesta de esta obra teatral, una historia lejana en el tiempo, pero inmensamente profunda y cercana, en sus diálogos y sus imágenes. Y en este andar, los actores despliegan el teatro que les da sentido a sus vidas. “La Tropilla nace en Bolivia. Ahí nos conocimos los tres, trabajando en la creación de La Odisea, y de ahí nace la propuesta nuestra y de César Brie, de hacer nuevamente el Cíclope. Es una obra que ya había realizado el Teatro de los Andes. Nosotros la volvimos a tomar, haciendo nuestra versión, adaptándola. Es la primer obra del Teatro La Tropilla”, explica, mate de por medio, Julián, uno de los actores del grupo. El Cíclope es una reescritura del drama satírico que escribió Eurípides hace 500 años antes de Cristo. El artista Cesar Brie la reescribe “y la trae a algún lugar de Sudamérica”, y “la intención es atravesarla con la problemática y signos actuales. Traer esa historia del pasado, tomada de la mitología campesina, popular, con el vino, la fiesta, lo dionisíaco, que tiene un contenido fuerte”, explica Luciano. Ese contenido al que se refiere el actor, está emblemáticamente signado por la opresión y también, la libertad. De esta manera, la simbología de la obra recala permanentemente en un imaginario social, actual, real, cotidiano. Sin embargo, los actores no pretenden dejar “un mensaje al espectador”, sino, por el contrario, dejar abierto las infinitas posibilidades de la interpretación en cada uno de los espectadores, en un público dispuesto a dejarse transformar por el arte. “No queremos dar a entender quién es cada personaje, sino que cada uno, le dé el significado que quiera”, comparte Julián. Tres personajes fuertes encarnan la historia de esta sátira clásica que conforma uno de los 9 capítulos de la Tragedia de Homero: Ulises, el náufrago, el Cíclope Polifemo y el esclavo Sileno. “Ulises es un viajero, un trotamundo, un guerrero actual, un náufrago. El Cíclope es un monstruoso pastor gigante con un ojo solo incrustado en su frente, amoral, despiadado, que devora a los que naufragan en sus tierras y se burla de hombres y dioses. Sileno, viejo astuto, cobarde, vicioso, es el verdadero motor cómico de la farsa”. Luciano detalla a cada personaje: “El Cíclope está vestido con un uniforme militar , por una cuestión teatral, porque no hay un hábito que identifique inmediatamente al político, el actual ladrón y socavador de nuestras democracias. El Cíclope viola a su esclavo, (Sileno), a su pueblo, a su servidor y el servidor lo critica pero a la hora de combatir se acobarda y se vuelve a aliarse con el enemigo, siendo su cómplice. Es un personaje bisagra que de alguna forma también intenta reflejar a una parte de la sociedad”. Hay quienes querrán mirar más allá de lo superficial y en esa búsqueda de miradas, se encuentren con una historia que incomoda, que moviliza, que nos genera preguntas. No hay referencias directas, sino metáforas de una historia que se encarna en los actos más terribles de la opresión al ser humano: la violación, la esclavitud, la explotación. Pero además, “El Cíclope”, aborda una historia con fuerte contenido social, desde la humorada y el sentido cómico que le imprimen las brillantes actuaciones de Palacio, en la carne del náufrago Ulises que llega a la tierra del Cíclope, de Temperini, en la voz y el cuerpo de Sileno, el esclavo que no se atreve a combatir a su explotador, y de Ramaciotti, en la aguda interpretación, sobre zancos y una gran vestuario, del Cíclope, el carcelero “que le rinde culto a su barriga y a su avidez”. “La historia también se puede entender como el fragmento de La Odisea que narra cuando Ulises llega a la tierra de los Cíclopes, y a través de su naufragio, se comen a algunos de sus amigos, y al cegarlo al Cíclope, se escapan de la isla”, explica el actor cuyo nombre de pila es exactamente el mismo que el de su personaje: Ulises. A su lado, Temperini agrega: “Los personajes son libres de hacer su historia, y el público de hacer su juicio y de ubicarse en algún lugar en esa historia.” Los vicios, lo festivo, la cobardía, la egolatría, el valor, el coraje, todo se entrecruza en una puesta en escena que conjuga el teatro y el humor, con la música. “El texto, al estar en verso, tiene su propia musicalidad, y la obra está apoyada en muchas músicas de Bolivia, México y Argentina”, dice Ulises. Es indudable no reconocer esa mixtura de carne latinoamericana en las actuaciones y en el texto de la obra. Hay mucho de Bolivia, de esa tierra tan fuerte, resistente y también, oprimida durante años. Hay también, referencias que hablan de la Argentina, de nuestro pueblo. “Ulises viajó por toda latinoamérica y él es la parte musical de la obra. Queremos que cada lugar donde estrenamos contamine nuestro trabajo”, despliega con pasión Luciano Temperini.









De la censura al grito por Justicia La Tropilla Teatro se presentó en la movilización que se realizó en Rafaela al cumplirse 8 meses del asesinato no esclarecido de la militante, sobreviviente y testigo de la Causa Brusa, Silvia Suppo. Fueron invitados por la familia, los hijos de Silvia. Participar de esta movilización es un acto de justicia. “Estamos orgullosos de estar ahí, sumando fuerzas para que la causa no se cajonee, porque esto quiere decir que hay un aparato operando actualmente y queremos alzar nuestra voz de repudio. Y queremos justicia y apoyamos a la familia. Nosotros vivimos en Bolivia, y queremos estar en Rafaela para respirar esa historia. Sabemos que es una ciudad de mucha riqueza económica y queremos saber cómo fue la militancia de los 70 ahí y cómo se asesina a una persona por decir la verdad”, manifiestan los integrantes de La Tropilla, días antes de participar con “El Cíclope” en la movilización. Estar presentes con el arte es un sello que los identifica. “Lo político es un pilar fundamental. El teatro tiene que ser político, tiene que hablar de una realidad que nos afecte. Vamos con esta propuesta porque abre otro nivel de percepción en la gente. Trabajar con nuestro arte es una manera de continuar con esa lucha de los 70.” Y esta es la militancia de los artistas. “Esta es nuestra manera de hacer política”, dice Luciano. Ulises, a su lado, reafirma y con contundencia expresa: “Esta invitación fue una sorpresa y es un gusto poder estar ahí”. Días atrás, paradógicamente, los tres actores recibieron una censura inexplicable en un pueblo del norte de Santa Fe, adonde nunca llegaron, ya que la función que tenían preparada fue suspendida. El motivo fue una Carta de Lectores del Diario La Capital donde una mujer critica moralmente el contenido de la obra. Esto provocó la impotencia de los actores que no dudaron en defender su trabajo y lo que la obra teatral dice, con sus metáforas y sus símbolos. “Todas las experiencias que hemos tenido nos ha dado mucha fuerza. Indirecta o directamente la censura nos ha perjudicado, una persona que se siente ofendida porque en algún momento “decimos teta”, que es donde nos alimentamos por primera vez, o decimos culo, que actualmente se ve en las publicidades, en la televisión. Nosotros no tenemos nada que ver con eso, justamente si hay algo de eso en la obra es para ponerlo en evidencia”, ratifica Temperini, quien además, como contrapartida a este acto repudiable de censura, enumera los diversos y numerosos lugares donde se presentaron con El Cíclope, en Rosario, contando con el apoyo de la Municipalidad de Rosario, en Arroyo Seco , en Funes y en un acto emblemático y de justicia, en Rafaela, en el mismo día en que se conmemora la Declaración Universal de los Derechos Humanos. “Nosotros no decimos que la obra es para adultos, porque no creemos que sea exclusivamente para adultos”, expresa Temperini. “Hacemos el teatro que nos hace emocionar a nosotros, de acuerdo a nuestra sensibilidad y nuestro humor”. Julián explica. “Aclaramos que no es una obra infantil. En cierta forma, es una obra que está pensada para todo público”. Por eso, para los actores, “El Cíclope”, está pensado para presentarse en aquellos lugares “donde nos estén esperando”, dice Temperini. “El Cíclope tiene la particularidad que se puede hacer en lugares abiertos. Y queremos ir a los lugares donde podamos compartir la obra de arte con el pueblo”.

La huella del Teatro de Los Andes Luciano, Julián y Ulises se conocieron en el Teatro de los Andes, ubicado en Yotala, en Bolivia. De allí, grandes actores y actrices y emblemáticas obras teatrales han surgido, han brotado de este teatro cuya estética es esencialmente política. “Nosotros queremos continuar con esa independencia que tiene el Teatro de los Andes, que hace 20 años que viene haciendo teatro en Bolivia. Este es el compromiso que tiene el teatro, de utilizar lo que sucede en el entorno, transformarlo en poesía, en denuncia, en belleza, poder darle un escenario para que el público lo vea y decida también. Hay escenas de las obras del Teatro que son muy fuertes, que movilizan, y el Cíclope intenta eso también, que alguien del público se sienta sensibilizado y que de esa manera, tome parte. Ese es el teatro que nosotros queremos, que no intenta ser bello solamente, sino que el espectador sienta en carne propia lo que se quiere hablar, en su propia historia”, explica con claridad Luciano Temperini. En esa búsqueda social se imprime, como necesidad y mandato, una búsqueda interna, profundamente personal. Y en este camino, los aprendizajes que el Teatro de los Andes les dejó, son infinitos: actitud, compromiso, disciplina, respeto y pasión hacia el arte y el teatro. “Creo que cuando la belleza se combina con una reflexión fuerte se logra sensibilizar a la gente”, dice Ulises quien, junto con Julián, actúa en La Odisea, otra de la obras que nace en el Teatro de los Andes y de la mano de Cesar Brie. Julián agrega y hace referencia a la estética propia del teatro. “Es una referencia mundial por el hecho de cómo trabaja, y la responsabilidad y seriedad con que se toma el trabajo. Hay una intensidad, una búsqueda desde las imágenes, la poética, el entrenamiento corporal. Y eso le dá calidad al trabajo”. En definitiva, todo se conjuga y se conjura para que el arte, a través del teatro, y la poética y la política como acto social, se encuentren en una puesta artística. “Cuando se genera la magia, el teatro, la metáfora, la danza, los cantos, la poesía, la música, cuando todo está a favor de una historia y…seguramente ese es el camino que estamos eligiendo”, finaliza Ulises, alcanzando con la mirada esos nuevos aires que La Tropilla se propone recorrer-


Fuente:
http://www.enredando.org.ar/noticias_desarrollo.shtml?x=62483

miércoles, 8 de diciembre de 2010

8va MARCHA POR SILVIA SUPPO


El Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo convoca a las siguientes actividades en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos y exigiendo el esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo.

Viernes 10 de diciembre - 19.30 -En la Recova Ripamonti. La Tropilla Teatro presenta "El Cíclope"

Sábado 11 de diciembre
- Mural Instalación a cargo de Luis Acosta.

Domingo 12 de diciembre - 19.00 - 8va MARCHA POR SILVIA SUPPO - Desde el cine Belgrano hasta la Recova Ripamonti - A 8 meses del asesinato de Silvia Suppo, marchamos por la Verdad y la Justicia. Esclarecimiento YA!!!

Suppo a la Federal.

“No hay pruebas que avalen el asesinato en ocasión de robo”.

Lo asegura Andrés Destéfani a ocho meses del asesinato de su madre, Silvia Suppo, quien fuera brutalmente asesinada el 29 de marzo en Rafaela. La reciente decisión de la Cámara de Rafaela de elevar la causa a Justicia Federal, permite que sea tratada como un hecho de lesa humanidad.
Silvia Suppo denunció con nombre y apellido a personal policial de Rafaela que participó en su secuestro y en el de Hattemmer en el año 1977 y también denunció a la policía y a represores de Santa Fe. Hay que recordar que las detenciones de Silvia, del hermano de Silvia, Hugo Suppo y la de Jorge Destéfani se produjeron en Rafaela con la participación de la policía local, con personal que incluso estuvo en función hasta hace poco. Andrés Destéfani, su hijo, señala que no hay que desvincular la denuncia que efectuara Silvia de la de su compañero y pareja Jorge Destéfani, quien denunciara en el mismo sentido, porque aclara “podrían pensarse como causas separadas, pero en definitiva apuntan a los mismos implicados en sus secuestros”. Su testimonio en causas de lesa humanidad le costó la vida.
Con el asesinato de Silvia se intentó encubrir un crimen político mediante la fachada de un asesinato en ocasión de robo, maniobra que intentó cerrar la investigación pero que contuvo un claro mensaje intimidatorio para quienes todavía tienen que atestiguar. Este accionar recuerda la desaparición de Julio López y en ese sentido Andrés sostiene que “hay muchos puntos que para mí podrían compararse entre la desaparición de Julio López y el asesinato de mi mamá. Los dos son testigos en causas de lesa humanidad y tanto con la desaparición de López como con el asesinato de Silvia lo que se juega en ambos casos es el deseo de los represores de garantizar su propia impunidad. Aquí no sólo se frenaron causas concretas contra represores, el asesinato y la desaparición, actúan de modo tal que generan miedo para que no se avance en otras causas. Las motivaciones y las consecuencias de los dos hechos para mí son políticas”.
La causa que se encontraba en la Cámara de Rafaela, acaba de elevarse a Fuero Federal debido a la apelación y al pedido de inhibitoria que solicitaron los querellantes Marina y Andrés Destéfani y de igual modo lo hizo la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, basándose en los elementos probatorios que son principalmente, la declaración del testigo de identidad reservada que vincula el asesinato de Silvia Suppo con represores de la última dictadura militar y las características de la víctima quien recordemos fue querellante e impulsaba causas de lesa humanidad no sólo contra el ex Juez Federal Víctor Brusa, sino contra otros represores. “A partir de la negativa del Juez Mognaschi de inhibirse nosotros apelamos –comenta Andrés-, y por ese motivo la causa pasó a la Cámara de Rafaela que con la decisión de elevarla a la Justicia Federal actuó con la responsabilidad y el profesionalismo que veníamos exigiendo, para garantizarnos a los familiares, al resto de la sociedad y a todos los y las testigos que están en situaciones similares a las que estaba Silvia, que se investigue para terminar con la impunidad”. En este sentido, la decisión de la Cámara rafaelina promueve que la causa sea tratada como un hecho de lesa humanidad y no como un delito penal común, como se lo procesaba hasta el momento. Ahora sólo depende de que el Juez Federal Rodríguez la acepte, si no lo hace, la Corte Suprema deberá intervenir dado que se generaría un conflicto de competencia, tal como pasó en el caso López.
Sorprendió la negativa del Juez a que la causa pase a Justicia Federal, Andrés sostiene que “el Juez Mognaschi alegó que no existen pruebas que ameriten que el asesinato de Silvia tenga relación con su testimonio en causas de lesa humanidad y por lo tanto negó su carácter político, cosa que para nosotros es insostenible. Esta es una actitud que dicho Juez sostuvo desde el primer momento y lo siguió haciendo a pesar de no haber investigado y sin tener pruebas contundentes que demuestren lo contrario o que prueben que fue un crimen en ocasión de robo. No hay hasta el momento ninguna prueba que avale la hipótesis del asesinato en ocasión de robo”.


Supuestos autores del hecho que se contradicen.

Las únicas pruebas existentes hasta el momento son las autoimplicaciones de los supuestos asesinos, quienes dicen haber cometido el crimen pero que dejan lugar a muchísimas dudas y que manifiestan sobradas contradicciones e imprecisiones en sus declaraciones. Entre ellas y la más llamativa y poco creíble es que los cuchillos hallados con los que se practicaron nueve puñaladas no tengan rastros de sangre. Según declaraciones de los imputados el ataque –que implicaría un forcejeo- se produjo en la parte delantera del negocio (cosa que se contradice con lo hallado en las autopsias en las que no se evidencias signos de resistencia) y que luego Silvia es arrastrada doce metros hacia el fondo del local. Es inverosímil que en todo ese trayecto no existan rastros de sangre y que Silvia haya conservado en su lugar los anteojos que usaba habitualmente.


Un Juez que no investigó, en una causa llena de irregularidades.


No hubo excusas por parte de la Fiscal y del Juez en su actitud de no investigar durante estos meses porque tuvieron a su disposición todos los recursos materiales -económicos y técnicos- para poder llevar a cabo las investigaciones. Continúa enfático Andrés: “Contaban con el apoyo del gobierno Provincial, de la Unidad de Criminología de la Provincia y de la Nación también, y sin embargo no se hizo uso de esos recursos. Por el contrario el Juez y la Fiscal se negaron a recibir en dos oportunidades a Alberto Linares, representante de la Unidad de Intervención en Victimología dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación”.
Para Andrés está claro que la justicia, la policía y los demás sectores de poder funcionan de manera casi corporativa en ciudades relativamente chicas como Rafaela, y es difícil que no haya demasiados lazos entre ellos, están muy vinculados entre sí. “Uno puede suponer muchas cosas, pero uno no puede decir directamente por qué el Juez no investigó, en todo caso uno puede decir qué es lo que se hizo y lo que no. Lo que está claro es que las desprolijidades e irregularidades en el accionar policial, apenas ocurrido el hecho, existen, y que el Juez no las cuestionó”. Hasta el momento tanto el Juez como la Fiscal habían solicitado nulas o escasas medidas investigativas y casi todo lo que hay en el expediente surge de lo actuado por los querellantes, medidas promovidas por los mismos tendientes a esclarecer el hecho.
Andrés insiste en la falta de iniciativa a la hora de investigar del Juez: “A lo que se abocó es a apilar hojas al expediente, pero a hacer muy poco, mal e incompleto. Esto se demuestra claramente en el tratamiento que se dio sobre el testigo de identidad reservada, donde se intentó más revelar su identidad que corroborar sus dichos, comprometiendo así la seguridad del propio testigo y de nosotros los querellantes”.
Un dato que demuestra el poco grado de interés y profesionalismo es que a ocho meses del asesinato de Silvia, el Juez Mognaschi todavía parece no saber el nombre completo de la víctima. En lugar de Silvia Susana, aparece como Liliana hasta casi las últimas hojas de los nueve cuerpos con los que ya cuenta la causa. Dato que parece menor en la gran cantidad de irregularidades, pero que no deja de ser revelador en el tratamiento que desde el inicio se le dio a la misma.
Justicia Federal YA.
El pasado 29 de noviembre el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo ante la falta de iniciativa de la justicia de Rafaela en el esclarecimiento del crimen, decidió realizar una intervención en la puerta de tribunales de esa ciudad en horas del mediodía, exigiendo que la causa sea elevada a la Justicia Federal. En dicha ocasión se entregaron volantes a las personas que transitaban la zona con la intención de sensibilizar sobre el tema. Además dicho Espacio está convocando para las próximas actividades: el viernes 10 de diciembre habrá teatro, el sábado 11 realización de un mural con artistas locales y el domingo 12 del mismo mes se realizará la marcha que se viene sosteniendo cada mes en la ciudad exigiendo el esclarecimiento inmediato del crimen.


Reunión con Aníbal Fernández.

Por otro lado los hijos de Silvia fueron recibidos en la Casa de Gobierno -por segunda vez tras el crimen y antes de conocer el fallo de la Cámara de Rafaela- por el jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández el pasado 3 de diciembre. Dicho encuentro fue gestionado por Alberto Linares, representante de la Unidad de Intervención en Victimología ya mencionada, con motivo de ratificar el respaldo oficial al pedido de que la causa de su madre sea tratada como un hecho de lesa humanidad en fuero federal.
Aníbal Fernández atendió a los hijos de Silvia antes de participar en la Cumbre Iberoamericana que se desarrolló en Mar del Plata. Según palabras de Marina –la hija de Silvia- , “fuimos a agradecer la querella que presentó la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación ante el juzgado del juez Mognaschi y ante la negativa del mismo juez –decisión que no registra antecedentes en el país-, le solicitamos a Fernández apoyo para que la causa sea elevada a Justicia Federal. Se mostró muy comprometido, atento a todo lo que planteamos con mi hermano y preocupado, dado que le manifestamos que es un momento crucial para la causa, además nos aceptó el pedido que le hicimos”.


“A mi madre la extraño en lo cotidiano”


Andrés recuerda a su madre en la lucha, en la valentía de enfrentar la vida todos los días, en el no olvidarse de sus compañeros. Pero sobre todo la recuerda en las pequeñas cosas de la vida cotidiana en las que ella demostraba su entereza, su fuerza y su alegría. “Ella me trasmitió que lo que hiciera lo hiciera con pasión, entregado de lleno a los proyectos que me interesan”.
“Estas situaciones límites a uno le marcan un camino y una responsabilidad también, y en ese sentido uno se replantea muchas cosas y empieza a ver la importancia de tratar de transformar la realidad. Creemos con mi hermana que la mejor manera de hacerlo es a través de la militancia, de la participación, del activismo y tuvimos la suerte de que se conformara un espacio ante este hecho que movilizó espontáneamente a familiares y compañeras y compañeros más cercanos y que luego fue acercando más agrupaciones de Rafaela. Para nosotros la conformación del Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo fue una contención y un apoyo y también un espacio en el que pudimos sentirnos representados, allí pudimos encontrarnos con otros y otras que están en el mismo camino y que ya venían y siguen trabajando por los Derechos Humanos desde otros lugares.”
“Siento además que ante este hecho doloroso hay una lucha en la que uno toma la posta, de algún modo es una apertura y un intento de continuar con las ideas y proyectos que tenían nuestros viejos y que nos vincula a ellos desde este otro lugar y actualizando la lucha en el contexto que vivimos”. La sonrisa de Andrés nos alienta a seguir ese camino.


Dahiana Belfiori.
Integrante de Enredadera grupo de mujeres y feministas, en el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo.

Para investigar mejor

LA CAUSA DE SILVIA SUPPO PASO AL FUERO FEDERAL

La medida fue pedida por los hijos de la sobreviviente del terrorismo de estado asesinada el 29 de marzo. Un testigo de identidad reservada vinculó a represores.

Página 12 - Rosario 12 - (06_12_10)

Por Juan Carlos Tizziani
Desde Santa Fe

La Cámara Penal de Rafaela hizo lugar al pedido de la querella para que el juez de Instrucción Nº2, Alejandro Mognaschi, decline su competencia en la investigación del asesinato de Silvia Suppo y la causa pase al fuero federal, donde un testigo de identidad reservada vinculó el crimen con un imputado por delitos de lesa humanidad. "La Cámara falló a favor nuestro", dijo a Rosario/12, la abogada Lucila Puyol, quien representa a los hijos de Silvia, Andrés y Marina Destéfani, junto a sus colegas Paula Condrac y Guillermo Munné. La resolución fue conocida por Andrés y Marina el sábado a la mañana, después de haber estado el viernes en Buenos Aires, donde se entrevistaron con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en la Casa Rosada y luego con el subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Luis Alén, quienes ratificaron su apoyo al pedido de la familia Suppo para que el caso sea investigado como un hecho de lesa humanidad y no como un delito común.
Por el homicidio de Suppo, el 29 de marzo último, el juez Mognaschi procesó a dos trapitos: Rodrigo Sosa, de 19 años y su primo, Rodolfo Cóceres, de 22, quienes confesaron su participación en el homicidio y negaron cualquier connotación política. En los primeros días de setiembre, un testigo de identidad reservada declaró ante el juez federal de Santa Fe, Reinaldo Rodríguez y vinculó el crimen con un imputado por delitos de lesa humanidad. Sin embargo, el magistrado ante un pedido de la entonces fiscal Cinthia Gómez ordenó desglosar el testimonio de la causa que investiga el martirio de Suppo, en 1977, y lo remitió en sobre cerrado a su colega de Rafaela.
Posteriormente, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se presentó como querellante en la causa que instruye Mognaschi, pero éste rechazó el planteo. Y también desestimó un pedido de inhibitoria de la querella para que decline su competencia y remita el expediente al fuero federal. Los abogados querellantes apelaron entonces la resolución del juez, pero éste la volvió a rechazar, por lo que tuvieron que recurrir en queja ante la Cámara Penal de Rafaela.
La Cámara adoptó dos resoluciones, primero, hizo lugar a la queja al considerar que la apelación había sido mal denegada por Mognaschi. Y esta semana, admitió el pedido de declinatoria del juez, por lo que ahora Moghaschi deberá desprenderse del expediente y enviárselo al juez Rodríguez.
Pero la situación aún es más compleja. En setiembre, al ordenar el desglose del testimonio de identidad reservada, el juez Rodríguez consideró que no era competente para entender en el caso. Los abogados querellantes apelaron esa resolución ante la Cámara Federal de Rosario, que hace dos días resolvió avocarse al asunto en un plenario de las dos salas. Así que es probable que hasta que la Cámara de Rosario no resuelva, Rodríguez no avanzará en la investigación del asesinato de Suppo. La otra hipótesis es si la Cámara de Rosario ratifica la incompetencia de Rodríguez, con lo cual el conflicto deberá ser resuelto por el tribunal superior común: la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Ayer, Andrés Destéfani ponderó el fallo de la Cámara Penal de Rafaela. "Estamos contentos, es lo que veníamos reclamando", dijo en un diálogo con Rosario/12. "La Cámara tuvo la buena actitud de garantizarnos a todos que el crimen se investigue en el ámbito que tiene que ser, que es la justicia federal, el ámbito que está diseñado y cuenta con los recursos para investigar este tipo de causas. La señal que dio la Cámara de Rafaela es buena. Ahora, habrá que seguir luchando por lo que viene de acá en adelante", agregó.
Andrés y Marina recibieron la noticia el sábado a la mañana porque el viernes habían estado en Buenos Aires, donde el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, los recibió en la Casa Rosada y luego se entrevistaron con el subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Luis Alén. En las audiencias fueron acompañados por el responsable de la Unidad de Intervención y Victimología del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Alberto Linares. "El jefe de Gabinete renovó su compromiso y su preocupación por la causa porque tiene la misma idea que nosotros, que debía pasar a la justicia federal. Y comprometió todos los recursos que se puedan aportar desde el Estado para llegar a una investigación lo más profunda posible", comentó Andrés.
"Incluso, el jefe de Gabinete nos ratificó todo el apoyo de la presidenta de la República, Cristina Fernández de Kirchner, quien no pudo recibirnos porque estaba reunida con el presidente de México, pero nos transmitió sus palabras: que renovaba todo su apoyo y que el gobierno estaba dispuesto a ofrecer todo lo que estuviera a su alcance para que la causa avance", agregó.
Más tarde, los hijos de Silvia fueron recibidos por el subsecretario de Derechos Humanos de la Nación. "Fue una reunión bastante extensa, donde le planteamos algunos puntos concretos de la causa y algunas cuestiones que nos preocupan. El doctor Alén también nos dijo lo mismo, que debía intervenir la justicia federal y se comprometió a seguir apoyando y trabajar al lado nuestro para lograr el esclarecimiento del caso", concluyó Andrés.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Ciega, Sorda y Muda.

El lunes 29 de noviembre al mediodía, el "Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo" realizó una intervención en las puertas de los Tribunales de la ciudad de Rafaela, pidiendo que la causa de Silvia Suppo sea elevada inmediatamente al Fuero Federal. "Pedimos el esclarecimiento 'ya' del crimen de Silvia Suppo, y que la justicia no sea ciega, sorda y muda, ante el brutal asesinato de una testigo en jucios de lesa humanidad", decían carteles y pancartas.

































Radio Abierta de Enredadera

Aquí van algunas fotos de la Radio Abierta que organizaron las compañeras de Enredadera el domingo 28 de noviembre en la plaza 25 de mayo de la ciudad de Rafaela en contra de la violencia machista.

"Colgamos muestras fotográficas sobre el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y sobre el pedido de esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo; realizamos lecturas de textos y poesías; en el micrófono abierto participaron estudiantes del nivel medio de la escuela 25 de mayo con textos sobre la temática; lxs compañerxs del Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo en la voz de Andrés, el hijo de Silvia, pidieron que la causa sea elevada a Justicia Federal; pedimos la aparición con vida de Claudia Martínez, desaparecida en Rafaela en enero de 2009 por las redes de trata; juntamos firmas por la legalización del aborto para el proyecto presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito porque "Penalizar el aborto también es violencia contra las mujeres"; cantó Luvi Torres y cerró la radio la alegría de la Murga de Estación Esperanza. "




















miércoles, 10 de noviembre de 2010

Marcha por justicia por Silvia Suppo a 7 meses de su asesinato


Por Indymedia Rosario - Tuesday, Nov. 09, 2010 at 9:58 PM rosario@indymedia.org

Al cumplirse siete meses del asesinato de Silvia Suppo, se realizó una marcha en la ciudad de Rafaela reclamando el pase de la causa al ámbito federal por tratarse de un delito de lesa humanidad. El juez de Instrucción Nº 2 de Rafaela Alejandro Mognaschi se niega a dejar la investigación a pesar del planteo en ese sentido que hizo la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, al tiempo que la misma acumula cada vez más irregularidades.

El 29 de marzo Silvia Suppo fue brutalmente asesinada. Ella había sido testigo en la causa Brusa, e impulsaba un nuevo juicio que implica a policías que hasta hoy caminan libres como responsables de la desaparición en 1977 de Reynaldo Hattemer, su novio en aquel momento. Silvia señaló sentirse hostigada e intimidada en diversas ocasiones, particularmente desde que comenzó el proceso de la causa Brusa.

Un “robo común”


Sin embargo, desde algunos sectores se ha machacado desde el primer momento con que se trata de un “robo común”.
Entre ellos, el diario rafaelino Castellanos, siempre entusiasta en defender la versión policial, y funcionarios del gobierno provincial, entre ellos Jorge Daniel Pedraza, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Santa Fe, que salió a respaldar a la policía en dicho periódico, lo cual fue cuestionado por organismos de derechos humanos y por los propios hijos de Silvia Suppo, que como respuesta decidieron retirarse del programa provincial de protección de testigos.






A pesar de todo, quienes integran el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo de Rafaela han continuado reclamando el esclarecimiento del crimen y denunciando el cada vez mayor cúmulo de irregularidades alrededor de la causa, que involucran una y otra vez a la policía y al juez de Instrucción Nº 2 de Rafaela, Alejandro Mognaschi.
En este sentido se expresaba Marina Destéfani, hija de Silvia Suppo. “Pedimos justicia y verdad para Silvia Suppo y extendemos también la lucha por justicia para Silvia para todas las compañeras y compañeros víctimas de la dictadura y de violaciones a los derechos humanos actuales”.
Por lo tanto, enfatizó, “lo que nos convoca hoy nuevamente es la gran cantidad de irregularidades que venimos observando en la causa y que nos motiva a pedir su elevación a la competencia federal”.
A su vez, Soledad Dominino, del Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo, relataba que las irregularidades “son muchas y el detalle que fuimos logrando sobre cada una es muy importante. Por eso nombrártelas a todas es complicado. La primera tiene que ver con la protección de la escena del crimen, que no sucedió, y en un hecho, tremendo, de estas características, creemos que es fundamental”.


Amenazas y decisiones sorprendentes

Soledad continuó describiendo que “hace un mes nada más los familiares recibieron amenazas, y esas amenazas fueron tratadas por la Justicia en una causa aparte, como si no estuvieran relacionadas con el asesinato de Silvia. Estamos hablando de amenazas a los hijos de Silvia, a la novia a uno de sus hijos. Por eso es complejo el tema. Para nosotros es muy importante la marcha de hoy porque creemos que esas irregularidades tienen que ver con lo que venimos sosteniendo, que se trata de un asesinato político y es necesario que la causa sea tratada en un juzgado federal, no en el juzgado de Rafaela”.
Otra de las irregularidades, quizás la más severa, sea la que involucra a un testigo presentado recientemente por los querellantes. Protegido con identidad reservada, el testigo señaló como responsables del asesinato a condenados e imputados por crímenes de lesa humanidad. Pero desde el juzgado de Mognaschi se “filtró” rápidamente al diario Castellanos la existencia del testimonio y parte de su contenido, poniendo en riesgo la vida del testigo. Los querellantes acusaron al juez de “falta de ética profesional y negligencia”.
Por su parte, Dahiana Belfiori, de la organización feminista Enredadera que participa del Espacio Verdad y Justicia, planteaba que “otra de las cuestiones que es sorprendente, que es llamativa, es que la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se intentó constituir como querellante en la causa que estamos llevando adelante y le exige a la justicia rafaelina, al juez Mognaschi, que decline su competencia en este fuero local y la remita a juzgado federal. Y sorprendentemente, es la primera vez en la historia, le es denegado este pedido a la secretaría. Realmente, en una causa que tiene claras connotaciones políticas. Por eso estamos reclamando fuertemente en esta marcha que la causa pase al fuero federal”.

“No vamos a parar”

Marina, la hija de Silvia, consideró que “las perspectivas en relación a la dificultades que hemos venido atravesando si bien no son muy esperanzadoras, para nosotros no son una traba y no significan decaer en la lucha”.
Por lo tanto, la joven concluyó que “vamos a seguir constantes y peleando por ese objetivo que nos hemos planteado de que esto sea elevado a la justicia federal, porque creemos que ya hay elementos suficientes para que esto sea tratado como un crimen de lesa humanidad, por las características de la víctima, por su biografía, por su lucha, por sus ideales y por las consecuencias políticas que tuvo su muerte, que sabemos que beneficia a ciertos sectores, amedrentan a la sociedad, a callarse. Y queremos con esto decirles a los que están por atestiguar, que no se callen, que vamos a seguir luchando y apoyándolos, que no vamos a parar hasta que esto se esclarezca”.


lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Qué hacen por Silvia Suppo?

Pagina 12 - Rosario 12. Lunes 08 de noviembre

Por Dahiana Belfiori*


El domingo 7 de noviembre marchamos exigiendo el esclarecimiento del crimen de Silvia Suppo, ocurrido a comienzos de este año en la ciudad de Rafaela. Silvia fue testigo clave en causas de lesa humanidad que condenaron al ex juez federal Víctor Brusa y a otros represores. Fue asesinada brutalmente en su negocio a pocos días del 24 de marzo. Irregularidades en el accionar policial y la falta de iniciativa para investigar el crimen por parte de la justicia rafaelina, hacen que sigamos pidiendo justicia. Además existen elementos que vinculan a represores de la última dictadura militar, por lo que exigimos que la causa sea elevada a fuero federal.
El lunes 29 de marzo de este año, Rafaela supo que algo había cambiado. Las vendas caían de los ojos, las miradas mostraban el signo de la incredulidad y de la bronca. La ciudad empezaba a ser otra.
Todavía siguen vivas las sensaciones de la primera marcha. Las amigas, amigos, compañeras y compañeros de Marina y Andrés, hijos de Silvia, éramos un puñado de nervios antes de salir a la calle. Habíamos convocado a esa marcha, sin saber muy bien qué iba a pasar. Llevábamos, en las manos temblorosas, los papeles impresos con las adhesiones recibidas y ordenadas vertiginosamente en apenas unas horas. El megáfono dijo: marchemos en silencio. Y la suma de muchos unos hizo que fuéramos todos marchando con la emoción en los gestos y el rostro de Silvia como bandera. Luego de dar una vuelta silenciosa alrededor de la plaza central, la lluvia nos obligaría a apretujarnos bajo la Recova (antiguo almacén de ramos generales de la ciudad, hoy abandonado). Allí dijimos: interminables adhesiones leídas una a una al resguardo de la lluvia impertinente, lluvia que forzó a reconocernos los cuerpos, a darnos calor, a mirarnos de frente. En ese gesto de nombrar en voz bien alta sentí que íbamos encontrando la fuerza para continuar, como si al leerlas recuperáramos a Silvia. Eso sí, en ese momento la voz no se nos quebró. Ahí, pienso, supimos que éramos muchos y muchas sintiendo lo mismo. Supimos que su asesinato nos marcaba un camino, y una responsabilidad. Viernes 2 de abril. La ciudad ya no es la misma.
La primera marcha nos llevó a otras, que recorrieron las calles cada mes que pasaba. Artistas locales, organizaciones sociales y políticas, personas que la conocían y personas que no, se comprometieron en la búsqueda de Verdad y Justicia, algo que no imaginábamos ocurriría en Rafaela, conociendo la difícil experiencia de Silvia y de Corcho, su compañero de vida en ese camino. Las marchas irrumpieron en el escenario cotidiano como símbolo y signo que otorga sentido a la lucha. Decidimos continuar con ellas, decidimos ocupar la calle, que cada vez se nos hacía más propia. Como si del hogar se tratara.
Una nueva marcha, a 7 meses de su asesinato, me hizo sentir la urgencia de contar, de comunicar "desde adentro". Adentro que refiere tanto al grupo que conformamos en la búsqueda del esclarecimiento del crimen, como a ese otro, que suele señalarse con la mano extendida apretada fuertemente sobre el pecho. Sí, el adentro de la subjetividad, el de las emociones.
Reiterando el gesto de estos meses, caminamos al encuentro de otros y otras que ya comenzaban a agitarse y a agitar sus voces y tambores. Desde lejos adivinamos los colores y la alegría que contagia la murga de "la Estación", como le llamamos abreviadamente al Centro Cultural y Social Estación Esperanza, una de las organizaciones sociales que conforma el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo y que siempre nos recuerda que la lucha se ejerce también en la alegría. El cine Belgrano es el que fija el punto de encuentro, en pleno centro de la ciudad. Abrazos, emoción, reencuentro con las organizaciones de derechos humanos que todos los meses viajan desde distintos lugares del país, especialmente de la provincia de Santa Fe: H.I.J.O.S Santa Fe, la Casa de los DDHH de Santa Fe, conformada por Madres de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, representantes de INADI, los abogados de la causa Lucila Puyol, Paula Condrac y Guillermo Munné, entre otros. Emana de los gestos el convencimiento de que el asesinato de Silvia tiene claras connotaciones políticas. Sabemos quién era, por eso estamos en la calle.
Entre tambores, risas, baile, un nutrido grupo de manifestantes, comenzamos a caminar por Avenida Santa Fe a paso lento, saludando a quienes se van sumando en el trayecto. En medio de unos de los silencios que le permiten a la murga comenzar otro ritmo, alguien grita "compañera Silvia Suppo", y se oye un gigante "¡presente!" con el que la saludamos y le damos un lugar al lado nuestro en cada marcha.
La Plaza nos espera, a unos pasos de la Recova. Esa que desde aquel viernes en el que nos abrigó de la lluvia, se convirtió en otra cosa, indefinible, pero que contuvo el germen de la manifestación espontánea ante el horror y la injusticia. Un micrófono colocado en el medio de la calle es el que permite escuchar a Marina y Andrés pidiendo justicia por su madre, mientras desde una pantalla podemos ver a Silvia que nos dice lo que vivió, podemos ver imágenes de la primera marcha, y el documento que construimos desde el Espacio intentando clarificar el estado de la causa, y exigiendo que sea elevada a la Justicia Federal. Luego habla Stella Maris Vallejos que junto a Anatilde Bugna pasaron junto a Silvia aquellos duros días de detención clandestina. Guillermó Munné, como abogado de la causa, nos recuerda que debemos seguir exigiendo que sea tratada en fuero federal, y agradece a todas y todos los que durante estos siete meses seguimos pidiendo Verdad y Justicia por Silvia Suppo.
Silvia está en la calle y pide Justicia a través de las pancartas, de las banderas, de las voces, de postales. Invitando a moverse de la comodidad y el adormecimiento, una de esas postales dice: "¿Qué estás haciendo por Silvia Suppo?" y nos tiende una mano, o muchas.

* Activista feminista. Integrante de Enredadera, grupo de mujeres y feministas en el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/22-26080-2010-11-08.html

Porque las irregularidades son muchas...

lunes, 1 de noviembre de 2010

Porque las irregularidades son muchas...

Desde el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo exigimos el esclareciento ya de su asesinato. Nos encontramos en un momento clave en la causa:
Estamos solicitando que sea elevada a la Justicia Federal.
Es por esto que construimos un documento en Power Point para que puedan conocer en qué estado se encuentra la causa y el recorrido que hasta aquí hemos realizado en la búsqueda de Verdad y Justicia.

Marchamos por SILVIA SUPPO









viernes, 22 de octubre de 2010

Comunicado

Desde el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo repudiamos la brutal agresión sufrida por trabajadores, trabajadoras y militantes populares y estudiantiles que terminó con el cobarde asesinato del joven militante del Partido Obrero y estudiante universitario, Mariano Ferreyra, en manos de una patota sindical, y de la que resultó gravemente herida por un balazo en la cabeza Elsa Rodriguez, quien se encuentra en terapia intensiva.
Nos solidarizamos con los familiares de Mariano y de Elsa, con sus compañeros y compañeras, y exigimos el total esclarecimiento de los hechos y el correspondiente juicio y castigo a los culpables.

Verdad y Justicia
Esclarecimiento YA del asesinato de Mariano Ferreyra y Silvia Suppo
Aparición con vida de Julio López

martes, 12 de octubre de 2010

Murió ITALO FALCHINI.

La justicia no es lenta... es còmplice

Italo Falchini: Genocida secuestrador, se desempeñaba como jefe de policía en la Unidad Regional V de Rafaela, desde abril del 1976, desde donde coordinaba y organizaba los secuestros a ciudadanos/as rafaelinos/as y de la zona durante la última dictadura militar argentina. Fue denunciado como parte de la patota que secuestró a Reinaldo Hattermer el 25 de enero de 1977. A pesar de que su madre realizó la denuncia en la CÓNADEP, Reinaldo continúa desaparecido. El 24 de mayo de 1977 participó en el secuestro de Silvia y Hugo Suppo a quienes mantuvo detenidos ilegalmente en la Jefatura de Rafaela y de Jorge Destefani a quien lo retuvo en el baúl de un auto por más de diez horas. Luego los trasladó a Santa Fe para entregarlos a los genocidas y torturadores santafecinos. Ellos tres también denunciaron a Falchini y sus testimonios constan en los legajos de la CÓNADEP y en muchas causas que duermen en la justicia federal.
Silvia Suppo. asesinada brutalmente el 29 de marzo de 2010, era una testigo fundamental en la causa que se tramita en la justicia federal contra Falchini y otros genocidas de Rafaela pero a pesar de toda la prueba acumulada, ÍTALO FALCHINI nunca fue indagado; gozó de los bienes económicos que él y sus cómplices saqueaban a los desaparecidos y sus familias y tras morir es el sábado 25 de Septiembre por la noche, se llevó con su silencio el destino final de muchos compañeros y compañeras desaparecidos.
Hasta hace poco caminaba por nuestras calles, convivía con nuestros hijos e hijas. Lamentablemente, murió sin condena.
El olvido es el enemigo de la verdad y es el cómplice de la impunidad. Los genocidas y represores no deben quedar sin condena. Hagamos memoria, denunciemos, condenemos. No nos obliguen a convivir con asesinos, torturadores y violadores. No nos priven de nuestro derecho a la verdad y la justicia. Basta de trabas en las causas. Cárcel común y efectiva ya!

Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo- Rafaela

viernes, 1 de octubre de 2010

Otro represor murió sin dar cuentas

FALLECIO EL EX JEFE DE POLICIA DE RAFAELA DURANTE LA DICTADURA
Italo Falcchini estaba denunciado por el homicidio de Reinaldo Hattemer y Raúl Carignano, así como las privaciones ilegítimas de la libertad de militantes de la ciudad del oeste santafesino. Entre ellos, de la testigo Silvia Suppo.
Por Juan Carlos Tizziani,
Otro represor de la dictadura murió impune en la provincia. El ex jefe de Policía de Rafaela, Italo Falchini falleció sin ser molestado por la justicia, a pesar de que la ex fiscal Griselda Tessio solicitó su indagatoria hace cinco años por delitos de lesa humanidad, insistió cuatro veces -sin éxito para llevarlo al banquillo en 2005 y 2006 y hace diez días la unidad fiscal de investigación de crímenes del terrorismo de estado reclamó su detención como autor mediato de los homicidios de dos militantes políticos: Reinaldo Hattemer y Rubén Luis Carignano y el secuestro y torturas de otros seis, entre ellos Silvia Suppo y su esposo, Jorge Destéfani, ambos fallecidos. "Cuando dicen que la justicia lenta no es justicia tienen razón", admitió no hace mucho el presidente de la Corte Suprema de la Nación, Ricardo Lorenzetti, oriundo también de Rafaela. Ayer, la organización Hijos de Santa Fe lo corrigió: "Esto no es justicia lenta, es complicidad con los genocidas".Falchini murió el sábado en Rafaela, donde residía en el barrio Los Alamos desde que se retiró de la Policía de la provincia con el grado más alto: inspector general. "Genocida y secuestrador", lo calificó Hijos. Había asumido en abril de 1976 como jefe de la Unidad Regional V de Rafaela, donde "coordinaba y organizaba los secuestros a militantes políticos rafaelinos y de la zona", agregó."Fue denunciado como parte de la patota que secuestró a Reinaldo Hattermer, el 25 de enero de 1977", en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio 9 de julio de Rafaela, el día del casamiento de su hermano, Oscar Hattemer. Los novios saludaban en el atrio cuando un grupo de tareas integrado por ocho personas rodeó a Reinaldo y lo zambulló en uno de los vehículos. "Dijeron que eran de la Policía y el Ejército", relató uno de los testigos ante la Conadep. Después del operativo, la madre de Reinaldo entrevistó a Falchini, quien le dijo que "se quedara tranquila, que su hijo había sido detenido por fuerzas de seguridad y estaba en Santa Fe". Fue la única vez que la recibió, después la mujer intentó "hablar en otras oportunidades, pero éste ya no la quiso atender más"."El 24 de mayo de 1977, Falchini participó en el secuestro de Silvia y Hugo Suppo, a quienes mantuvo detenidos ilegalmente en la Jefatura de Rafaela y de Jorge Destéfani, a quien retuvo en el baúl de un auto por más de diez horas. Luego los trasladó a Santa Fe para entregarlos a los genocidas y torturadores santafesinos. Ellos tres también denunciaron a Falchini y sus testimonios constan en los legajos de la Conadep y en muchas causas que duermen en la justicia federal", recordó Hijos.Silvia Suppo había sido testigo del secuestro de Reinaldo Hattemer, que entonces era su novio. El 24 de abril de 2006, cuando declaró ante la justicia federal recordó las gestiones que habían hecho la madre y el hermano de Reinaldo en la Jefatura de Rafaela. "Se entrevistaron con el jefe de Policía, Italo Falchini, quien negó tener conocimiento de los hechos a pesar que le manifestaron que había sido personal de la Jefatura quienes secuestraron a Reinaldo. También les dijo a mis padres cuando se produjo mi propia detención y la de mi hermano que 'vayan prendiendo una vela', lo que pone en evidencia que Falchini no era ajeno a los hechos", relató Silvia."La compañera Silvia Suppo, asesinada brutalmente el 29 de marzo de 2010, era una testigo fundamental en la causa que se tramita en la justicia federal contra Falchini y otros genocidas de Rafaela", apuntó Hijos. "Pero a pesar de toda la prueba acumulada, Falchini nunca fue indagado: gozó de los bienes económicos que él y sus cómplices saqueaban a los desaparecidos y sus familias y tras morir este sábado por la noche, se llevó con su silencio el destino final de muchos compañeros y compañeras desaparecidos. Otro peligroso genocida, esta vez de la ciudad de Rafaela, murió como vivió: en la más grande impunidad y esto continuará sucediendo si la justicia no acelera los juicios", agregó.Ya hace cinco años, la ex fiscal Tessio había solicitado la indagatoria de Falchini para que responda por la desaparición de Hattemer y el secuestro y torturas a los hermanos Suppo y a Destéfani. La pidió en un requerimiento de instrucción el 1º de diciembre de 2005 y luego insistió en otros dos escritos: el 31 de mayo y el 24 de agosto de 2006. Pero el juez federal Reinaldo Rodríguez nunca hizo lugar al petitorio ni ordenó la detención del represor.Hace diez días, la unidad fiscal de investigación de crímenes de lesa humanidad imputó a Falchini por los "homicidios" de Hattemer y Rubén Luis Carignano y "la privación ilegal de la libertad y tormentos" de Carignano, Silvia y Hugo Suppo, Jorge Destéfani, Ricardo Díaz, Graciela Rabellino y pidió su detención. En la indagatoria, lo iban a acusar también por "asociación ilícita".Hijos recordó también la morosidad de la justicia en una causa acumulada que investiga a los jefes militares de la represión en Santa Fe. "Hace un año que la Cámara Federal de Rosario tiene las apelaciones de los procesamientos de los genocidas de la megacausa 16/08 y aún no los ha resuelto. Esto no es justicia lenta, esto es complicidad con los genocidas. Por eso, decimos: basta de impunidad. Juicio y castigo a todos los genocidas. Cárcel común perpetua y efectiva. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos".

jueves, 30 de septiembre de 2010

29/03/10 -6 meses sin esclarecimiento-29/09/10

El 29 de marzo de 2010, asesinaron a una testigo, víctima, denunciante, militante y compañera activista en la lucha contra la impunidad, a más de 6 meses de su asesinato la hipótesis de crimen político por encargo no ha sido investigada. A pesar de que las autoridades: políticas, judiciales y policiales siempre declaran de que no van a descartar ninguna hipótesis, la de crimen político no la quieren investigar, situación que aumenta aún más nuestra sospechas de que su asesinato responde a mensajes políticos mafiosos y cobardes de esos que los genocidas acostumbran usar.
Después del antecedente de Julio López resulta escandaloso que la investigación no tenga como objetivo primero despejar toda sospecha sobre el asesinato político.
Es imprescindible tomar medidas políticas reales y concretas tendientes a garantizar el funcionamiento de la justicia.
Denunciamos desde el primer momento una serie de irregularidades policiales. Más aún las mismas no sólo constan en el expediente, sino que además son abiertamente reconocidas por los mismos funcionarios.
Hasta la fecha ningún funcionario policial fue cuestionado o apercibido al menos, por ocultar pruebas, por interrogar a los testigos sin autorización judicial, por no cuidar la escena del crimen o por no impedir la salida de los asesinos de la ciudad de Rafaela. Las autoridades políticas responsables de garantizar el buen funcionamiento dentro de las fuerzas de seguridad no tomaron una sola medida en este sentido, permitiendo que las irregularidades se multipliquen.
En la causa judicial, hoy consta un testimonio que implica a represores genocidas de Santa Fe, y el juez de Rafaela no sólo no declina la competencia, ya que la investigación de los delitos de lesa humanidad deben desarrollarse en la justicia federal, sino que tampoco investiga quién planificó e ideó el asesinato de Silvia. Sólo se limita averiguar la identidad del testigo reservado, a pesar de haber recibido el escrito de declaración testimonial con la figura de identidad reservada y de haberse comprometido a mantener la identidad en reserva.
Tampoco investiga los llamados telefónicos que la familia recibe, ni la suerte del video que le fuera entregado a la policía, ni nada que se salga del libreto de robo común. Entendemos que las medidas investigativas que apunten a saber si el asesinato de Silvia, responde a un crimen político por encargo, excede la competencia de cualquier juez provincial, Mognaschi no tiene facultades para investigar si los genocidas planificaron el asesinato, y es por esta razón que es imprescindible que la justicia federal intervenga en la causa.
Hoy esperamos que el juzgado del Dr. Mognaschi acepte la presentación que realizó de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación , solicitando ser tenida como parte querellante en la causa de Silvia Suppo y luego, tal como fue pedido por la Secretaría , se inhiba de seguir actuando en la causa y remita la misma a la justicia federal.
Un ejemplo de medidas investigativas inconducentes, son las adoptadas por el juzgado de Rafaela para averiguar si Silvia había mantenido relaciones sexuales o no con alguien, antes de morir, cuando los resultados del laboratorio determinaron que no había semen en el cuerpo de Silvia. El juzgado llamó a los hijos de Silvia para una ampliación de declaración testimonial donde le preguntó sobre la vida sexual de su madre, sin tener un solo elemento, prueba o evidencia física que hicieran pensar en un crimen sexual. La ampliación de testimonios que se les pidió no tenia ningún fin investigativo en pos del esclarecimiento del crimen y sólo sirvió para volver a revictimizar a las víctimas que se supone la justicia debería defender.
Es esa misma justicia que permite y autoriza a los imputados a que una vez al mes se encuentren en la alcaldía de Rafaela para acercamiento familiar, aunque consta claramente en el expediente que Cóceres no es de Rafaela y su familia tampoco. Aunque una posible connivencia policial en este caso no ha sido investigada y mucho menos esclarecida, los imputados viajan una vez al mes a la alcaldía de Rafaela sin que podamos saber cuál es el fin de este beneficio, tan difícil de obtener para la mayoría de los detenidos.
Los funcionarios políticos -como el Director Provincial de la Memoria Dr. Pedraza- que pregonan el compromiso en la lucha contra la impunidad, no son, a pesar de sus funciones, los primeros que se ponen al servicio de una investigación. Sólo emiten mensajes para justificar la falta de accionar del gobierno provincial, la secretaría de derechos humanos y el mal desempeño policial.
Hoy es imprescindible que el poder político provincial asuma un compromiso firme contra la impunidad y contribuya plenamente para garantizar a todos/as una investigación seria y profunda que no deje sospechas sobre el asesinato de Silvia Suppo.
NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS
APARICION CON VIDA DE JULIO LOPEZ
ESCLARECIMIENTO DEL ASESINATO DE SILVIA SUPPO
H.I.J.O.S. Regional Santa Fe

martes, 21 de septiembre de 2010

Marchamos por SILVIA SUPPO




A 6 MESES DEL ASESINATO DE SILVIA SUPPO

Desde el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo de Rafaela a 6 meses de su asesinato creemos necesario manifestarnos públicamente y plantear que:

· El crimen se produjo a pocos días del 24 de marzo, siendo que Silvia era una militante política en la búsqueda de justicia en causas de lesa humanidad.

· El grado de ensañamiento no se corresponde con un homicidio en ocasión de robo.

· Considerando que uno de los implicados trabajaba a escasos metros del lugar del hecho, y que por lo tanto era conocido en la zona, no resulta razonable que haya tomado la decisión de robar a cara descubierta, sabiendo que lo iban a reconocer. Se deduce que la intención era matarla y es eso lo que hacen, primero la asesinan y después “roban”.

· La autopsia determinó que no existieron heridas de defensa en el cuerpo de la víctima, contradiciendo la versión de los dos implicados, los cuales se negaron a la reconstrucción del hecho.

· Desde los medios de comunicación se pretendió cerrar el caso descartando la hipótesis de asesinato político, aún cuando la investigación judicial no había comenzado.

· Llama la atención la desprolijidad en el accionar de la policía, que realizó el peritaje en el lugar del crimen en ausencia de la Fiscal y sin proteger la escena (no se cerró el perímetro y se permitió el acceso a “curiosos”), no encontró huellas en el lugar del hecho – ni siquiera las de Silvia Suppo-, no dio con testigos que reconocieran a los imputados, no pudo encontrar al remisero que trasladó a los presuntos asesinos hasta la terminal de ómnibus y, cuando la justicia finalmente lo encontró, la policía lo citó ilegalmente a declarar en la comisaría antes de hacerlo frente al Juez .

· Por otro lado, la policía no entregó a la justicia el video de las filmaciones que la concesionaria de la terminal de ómnibus le entregó a pocas horas de la salida de la ciudad de los implicados.

Por dichas irregularidades por parte de la policía rafaelina, hemos decidido presentar una denuncia en Asuntos Internos en Santa Fe el 25 de agosto de este año.

· Todavía falta ubicar a un remisero, el que los acusados dicen haber llamado luego de cometer el hecho y que la policía, el juez y la fiscal tampoco han hallado. Tampoco parece haber preocupación por hacerlo, algo que, no creemos que en una ciudad del tamaño de Rafaela sea una misión imposible. Esto pone en evidencia la falta de preocupación y de iniciativa de los fiscales que hasta el momento han solicitado escasas medidas de investigación.

· A 6 meses del hecho todavía no tenemos el listado de llamadas entrantes y salientes del celular de Silvia.

· Tanto el Juez, como la fiscal y la secretaria del juez no tuvieron tiempo para recibir a representantes de la Unidad de Victimología de Nación en su última visita a nuestra ciudad. Parece ser que la justicia rafaelina no tiene tiempo para Silvia Suppo.

· Las llamadas que recibieron los familiares no han sido explicadas. Aún desconocemos quiénes las realizaron y no vemos ninguna medida de parte del juez ni de la fiscal que apunten a esclarecerlas.

· Ninguna de las dos autopsias pudo determinar con exactitud si los cuchillos que los imputados dicen haber utilizado son los que le han provocado la muerte. A la vez, en las mismas, se describe un golpe en la cabeza que nunca pudo ser explicado y que no coincide con lo declarado por los imputados.

· No se encontraron ni huellas, ni rastros de sangre ni en los cuchillos, ni en la ropa de los imputados.

· Los hijos de Silvia fueron revictimizados por el juez y la fiscal cuando partiendo de una tendenciosa y errónea interpretación de los resultados del hisopado vaginal los indujeron a creer que habían sido hallados restos de semen, cuestión desmentida por la propia bioquímica. Luego de desmoralizarlos, les preguntaron si tenían la intención de elevar esta causa a la justicia federal, cuando esto no constituye una decisión que dependa del único criterio de los familiares, abogados, fiscales o siquiera el juez, ya que, se trata de causales objetivas. Es decir que está previsto por lo legislado el ámbito competencional de cada causa.

Atendiendo a todo lo mencionado, consideramos que el desarrollo del expediente deja lugar a un sinnúmero de dudas.

Últimamente tomó contacto con los abogados de la querella una persona que tenia datos e información para aportar a la causa para su posterior investigación. Debido a la gravedad de la información y, por motivos de seguridad, no se informó de ello abiertamente. Pero sí, se acudió a las autoridades nacionales competentes: Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados y Programa Nacional Verdad y Justicia quienes brindaron su colaboración y asesoramiento. Con estos elementos, y teniendo en cuenta que el testimonio identifica como responsables del asesinato de Silvia a condenados e imputados por crímenes de lesa humanidad, se presentó la testimonial bajo la figura de identidad reservada en el juzgado federal N°1 (órgano competente en delitos de lesa humanidad) a cargo del Dr. Rodríguez que investiga la causa “Hattemer-Suppo-Destéfani”, en la que los hijos de Silvia son querellantes.

El Juez Rodríguez resolvió desglosar la testimonial y remitirla al juzgado de Rafaela junto con los datos del testigo de identidad reservada, sin notificar en tiempo y forma a la querella ni a los miembros del Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados, hecho no menor, dado que, estos últimos, son los garantes de la seguridad del testigo.

Lamentamos que desde el juzgado de Rafaela, se haya “filtrado” a un medio gráfico local la existencia de este testimonio y parte de su contenido. Consideramos que esto evidencia la falta de ética profesional y la negligencia por parte del juzgado y que de existir algún tipo de consecuencias para la seguridad del testigo y de los querellantes, este juzgado, se convertiría en el responsable directo.

Nos preocupa que en la nota mencionada anteriormente se enuncie la posibilidad de represalias o “ajustes de cuentas” para con el testigo y los querellantes como meras “consecuencias no deseadas” en un claro intento de reinstalar la cultura del miedo propia de otras épocas.

Luego del testimonio mencionado, este viernes 17 de setiembre Virginia Blando, como representante del Gobierno Nacional se constituyó como querellante en la causa y como tal pidió al juez Mognaschi que declinara en su competencia elevando la investigación al fuero federal.

Nuestro compromiso ha sido y es con la búsqueda de la verdad y la justicia, por eso nos convocamos este domingo 26 de setiembre a las 18 horas para marchar desde el cine Belgrano a la Recova Ripamontti exigiendo:

· esclarecimiento ya del asesinato de Silvia Suppo

· una investigación profunda, seria y que no descarte ninguna hipótesis

· cárcel común, perpetua y efectiva para todos los represores y genocidas

· verdad y justicia para todos los compañeros y compañeras

· al poder político, que ponga al frente de las distintas fuerzas personal idóneo, comprometido con la democracia y la justicia. Les pedimos que sean verdaderos custodios del Estado de Derecho.



Muchas gracias.

Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo Rafaela

lunes, 13 de septiembre de 2010

Historias Militantes - Osvaldo Valdi Colombo


Osvaldo “Valdi" Colombo

Cuando uno pregunta a los amigos por "el Valdi", todos responden "era un tipo bueno", y entonces uno piensa ¿podría ser de otra manera? ¿Podría alguien que no fuese esencialmente bueno plantearse dejar todo para luchar por los demás? Por supuesto que no, planteado así, de todos podemos decir que eran "unos tipos buenos". ¿Qué tenía el Valdi de especial? Quizás su sencillez, su manera de compartir, su buen humor que hacía que nunca se enojara con nadie, todos lo recuerdan además como un tipo alegre, piola, divertido, aunque un poco tímido. Su vida era la militancia, la que lo acompañaba hasta en las bromas, le gustaba juntarse en grupo para charlar, comerse un asado, tomar un vino y disfrutar de la amistad, la vida, la juventud, el compañerismo.
Era rafaelino, había venido a Santa Fe en 1973 para estudiar arquitectura en la Universidad Católica de Santa Fe. Trabajaba como fotógrafo, pero la fotografía era también un hobby que ejercitaba en todo momento, encuentros de amigos, asambleas, actos, manifestaciones. ¿Dónde estarán las fotos del Valdi? ¡Qué magnífico testimonio de una época serían si se lograra encontrarlas!. En la Universidad fue formando su conciencia revolucionaria, y ella fue la guía de su conducta, del trato con la gente, con los compañeros, de todo. Fue miembro de la conducción de la JUP.
Valdi murió peleando, era bueno, pacífico, pero no soportaba la injusticia, el autoritarismo o la prepotencia, era un tipo valiente y enfrentó a sus enemigos hasta la muerte. Fue en Corrientes en el 6 de noviembre de 1976.
Osvaldo Isidoro Colombo, "Valdi" para todos, nació el 13 de enero de 1952 en Rafaela, Provincia de Santa Fe. La familia estaba formada por Ángel y Velia y sus cuatro hijos: Osvaldo, María Rosa, Mauricio y Maria Alicia (la que relata estas memorias).
Mi madre era una persona muy especial, que nos enseñó a amar la vida a través de la naturaleza y de las cosas simples y cotidianas. Crecimos en un patio enorme, lleno de animales, perros, plantas y árboles. Valdi ya perfilaba su vocación de arquitecto construyendo casas, con todo tipo de materiales y en cualquier lugar del patio. Ya sean de uno o de otro, mi casa siempre estaba llena de amigos.
Yo era la hermana menor y nací ocho años después que Valdi. Como buen hermano mayor, él era mi segundo referente afectivo. Yo lo adoraba, sentía orgullo y admiración por él. Tenía una personalidad sumamente extrovertida, alegre, inquieta, siempre en movimiento. Era muy protector de sus hermanos. Su inteligencia no tenía límites, Vivía cada día como si se le fuera a terminar la vida al día siguiente, a fondo.
Recuerdo verlo hacer las cosas con una pasión inusual: su fotografía, su pequeño laboratorio de revelado instalado en el lavadero de mi madre, en el cual trabajaba con su amigo el "Negrito" Huber. Nada pasaba por esta vida sin ser registrado por su cámara Kodak, colgada siempre de su cuello (una flor, un amanecer, un bautismo....). Leía, leía mucho y todo lo que llegaba a sus manos. Lo recuerdo en el altillo de mi casa, trabajando en algo, estudiando o leyendo. Por supuesto, no me dejaba subir porque me cuidaba y posiblemente yo también molestaba demasiado.
Se pasaba noches enteras leyendo y al día siguiente todos llegábamos tarde a la escuela, porque mi madre no podía despertarlo. Tenía muchas condiciones para las artes plásticas, la pintura, el dibujo, la escultura. El fue para nosotros el "hermano mayor", el protector, el cuestionador, el que abría caminos para romper con algunas normas rígidas y mandatos sociales de la época, y por supuesto provocar algunos "dolores de cabeza" a mis padres.
Al menos en mí, calaron muy hondo las largas charlas que él mantenía con mi madre, sobre la política, la religión, temas de la vida, la militancia. A veces discutían porque las diferencias generacionales eran muy grandes. Pero creo que en el fondo, Valdi era un comunicador innato, estaba siempre dispuesto a la charla y al intercambio de ideas. Con el tiempo me di cuenta que no solamente yo tenía esta imagen de él. Aún hoy encuentro personas que me lo describen como alguien especial.
Sí era muy especial, quizás porque tenía esa ternura a flor de piel, que evidentemente llegaba a la gente, porque así lo recuerdan todos.
Cursó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Católica de los Hermanos Maristas. Inició sus estudios de arquitectura en la Universidad Católica de Córdoba en el año 71. Recuerdo su moto, creo que marca Gilera, con la cual viajaba mucho. Todavía siento la sensación de felicidad que me embargaba cuando escuchaba el ruido del motor, cuando nos visitaba los fines de semana. En el año 73 se traslada a la ciudad de Santa Fe para continuar los estudios en la Univer­sidad Católica.
Allí conoce a su compañera María Rosa Arguello con quien se casa aproximadamente en el año 74. No registro mucha militancia, supongo que comenzó desde temprano.
Lo único que sé es que su vida era una militancia. Sus ideales ocupaban todo su espacio interior y exterior: la idea del "hombre nuevo", la justicia social. Tenía graves problemas para aceptar las injusticias y las diferencias sociales y esto lo llevaba cada vez más a involucrarse y a comprometerse con el contexto histórico y político que lo rodeaba. Fueron años de cambios vertiginosos, en los que supongo, nadie pudo siquiera imaginar la tragedia que se avecinaba. No me siento con derecho a cuestionar sus opciones, sólo rescato su verdadera esencia, sus ideales, sus proyectos, su entrega por el otro, su amor por la vida, su riqueza interior, su sentido de la justicia.
Su muerte marcó profundamente a mi familia y a mí, que me tomó por sorpresa, a una edad en la cual entendía poco y nada de lo que pasaba. Fue un antes y un después. Fue encontrarme en el vacío total, de pronto la gente que era mi referente de vida, ya no estaba más. Me costó mucho reconstruir mi historia y perdonar a las personas que por dolor o indiferencia eligieron el silencio. Me acostumbré a no preguntar. Uno o dos años antes de su muerte, dejé de ver a mi hermano. Fue una época de muchos silencios, de mucha angustia, de vivir sobresaltados esperando noticias, buenas o malas.
Valdi fallece el 06-11-76, en la ciudad de Corrientes.
El diario de esa fecha describe el suceso como un gran enfrentamiento armado. Dos cosas me impactaron, la palabra "sedicioso" y "subversivo" y el hecho de ser tres contra doscientos efectivos policiales y militares. Fue enterrado en una fosa común. Cuando mi padre rescató el cuerpo tuvo que pagar por una partida de defunción falsa, donde figuraba como NN, para poder retirarlo. Relata mi padre que uno de los militares que le entregó el cuerpo le dijo: "Sr. Colombo, tiene que estar orgulloso porque su hijo murió como un valiente", que terrible y paradójica esta anécdota no?
Lo recuerdo con su característico gesto de afecto, su mano en el hombro y su mirada luminosa, llena de vida y después de 30 años aún no me resigno a su pérdida. Sí me quedó el orgullo de haber sido la hermana de un ser excepcional.